La Marca Hispánica era el territorio comprendido entre la frontera político-militar del Imperio Carolingio con Al-Ándalus y los Pirineos, desde finales del siglo VIII hasta su independencia efectiva en diversos reinos y condados. La marca hispánica tiene su carta de nacimiento en el año 778, con la campaña de Carlomagno por el valle del Ebro. En el 785 Gerona, Urgel y Cerdaña prestan vasallaje a Carlomagno, y desde este año están perfectamente definidos los límites de la marca.
La Marca hispánica se aplicaba tanto a la Septimania como a la hoy llamada Cataluña Vieja, conformando sus fronteras. Frontera ésta que José Agustín Goytisolo quiso que traspasaran las obras de los autores catalanes con su ambicioso proyecto de traducción al castellano de obras en catalán. De aquí, suponemos, proviene el nombre que le dio al proyecto, Colección Marca hispanica -siempre escrito sin acento- en reivindicación del pluralismo lingüístico.
Fundar Marca Hispanica fue, en su día, la culminación de un empeño ambicioso y tenaz, capaz, por fin, de consolidar una plataforma estable y permanente desde la que proyectar la literatura catalana fuera de sus fronteras naturales y llegar a millones de lectores de habla hispana, a través de los miles de cátedras universitarias, institutos y academias de español esparcidos por el mundo.
«Marca Hispanica Sociedad Anónima» -siempre escrito sin acento- se constituyó ante D. Rafael Manrique de Lara, notario de Barcelona, el 18 de enero de 1985. Comparecieron José Agustín Goytisolo, Marta Pessarrodona y Julia Goytisolo Carandell, pero José Agustín actuaba también como apoderado en representación de Ignacio Riera Gassiot. En esa escritura se expresa la voluntad de los comparecientes de constituir una sociedad mercantil anónima, bajo la denominación de «Marca Hispanica, Sociedad Anónima», que se regirá por los estatutos, que entregan mecanografiados en dos pliegos.
El objeto social de dicha sociedad es: «La selección, traducción y comentario de textos literarios, así como la selección de textos para colecciones literarias», se constituye por tiempo indefinido y José Agustín es nombrado «administrado único» por un plazo de cinco años.
Por otra parte, Marca Hispanica nacía bajo el amparo de Edicions del Mall, S.A. -Edhasa se echó atrás en el último momento, según afirma Joan Tarrida-, fundada, entre otros, por Ramón Pinyol Balasch, su representante legal.
Si nos detenemos, aunque sea muy brevemente, en los nombres que han ido apareciendo en los volúmenes de la colección, veremos que José Agustín y los que participaron en su empresa, no dudaron en echar mano de todas las relaciones personales y profesionales que tenían a su alcance, y también del recurso de comprar los derechos de traducción a otras editoriales, en el caso de versiones ya realizadas.
Extraído del artículo de Luisa Cotoner Cerdó, de título: La colección "Marca Hispanica", un ambicioso proyecto de traducción de José Agustín Goytisolo. Publicado en la revista de traducció Quaderns, con ISSN: 1138-5790
El texto íntegro del artículo está disponible en los sumarios ISOC de Lengua y Literatura del CSIC y en el Depósito Digital de Documentos de la UAB, de manera gratuita a través del siguiente enlace:










