Propiciar, como intentó Goytisolo, un trueque cultural constante entre autores catalanes e hispanohablantes, tendiendo puentes entre culturas y construyéndolos sobre la traducción de obras catalanas al castellano, nos parece un proyecto perfecto de integración cultural. Pero desde la Fundación Imprimátur nos gustaría ir un paso más allá, continuando el camino que inició José Agustín Goytisolo allá por 1985 y que por distintas circunstancias, ajenas a la voluntad de sus promotores, se vio interrumpido.
Llevándolo un paso más lejos, premiando también las traducciones de obras en gallego, euskera y valenciano al castellano. Ese es el deseo y la intención de Fundación Imprimátur para futuras ediciones. Por ahora solo contamos con capacidad para evaluar y valorar obras traducidas desde el catalán, gracias a la colaboración de distintos autores catalanes, confiamos que con el correr del tiempo, se vayan sumando apoyos y caboradores, que nos permitan ampliar el proyecto y el premio a las distintas lenguas forales de nuestro país.
El premio, gracias a la colaboración de los familiares de José Agustín Goytisolo, adopta su nombre para poner en valor el encomiable trabajo que el poeta realizó en favor de la traducción al castellano de obras literarias catalanas.
La Fundación Imprimátur consciente de que se trata de una labor lenta, pero necesaria, cuenta con el total apoyo de Asunción Carandell y Júlia Goytisolo (viuda e hija del poeta), para el desarrollo de este premio literario.
Poetas como Joan Margarit (Premio Nacional de poesía 2008), comparten los objetivos del proyecto y prestan su ayuda en la ejecución del mismo.
En 1985 José Agustín Goytisolo logró poner en marcha un ambicioso proyecto de traducción al castellano de obras escritas en catalán. Para ello, funda con un reducido grupo de colaboradores la colección Marca Hispánica. Su objetivo fue la difusión de la literatura catalana fuera de sus fronteras para llegar a millones de lectores de habla hispana a través de los institutos, cátedras y academias de español esparcidos por el mundo. La colección pretendía poner al alcance del público en general cien obras catalanas representativas en edición bilingüe. Desde la desaparición del proyecto de traducción del catalán al castellano, ésta no ha llegado a su nivel óptimo y necesario para favorecer el intercambio cultural necesario y deseado.










